miércoles, 10 de febrero de 2010

Full Moon Party

Os estaréis preguntado si el barco hacia Koh Phangan naufragó, porque llevamos casi dos semanas sin actualizar, pero tranquilos, logramos llegar. Nuestro viaje ha tomado un rumbo interesante, ya os iremos comentando. Pero vamos al tema de la Full Moon, que es donde nos quedamos. Bueno, dejabamos nuestra amada isla para ir de fiesta a Koh Phangan, una parada obligatoria para cualquier mochilero que se precie. Ibamos sin hotel y sin nada, el mismo día de la fiesta, había sido imposible reservar nada. Así que, con dos cojones y las mochilas a cuestas, pillamos un barquito hacia la isla vecina. En una hora y media ya habíamos llegado. Vale, ¿hacia donde vamos?, esa era la cuestión, a la zona de la fiesta imposible, ahí seguro que no había ni un hotel donde rascar una habitación. Pillamos un taxi hacia Baan Kai, que está a unos 15 minutos de Haad Rin, la zona fullmoonera. La primera impresión (y casi la última) fue de… vaya mierda. Unos cuantos mochileros habían pensado igual que nosotros y debíamos adelantarles si queríamos encontrar algo. Un sufrimiento, todo lleno. En un descanso de desesperación y gritos mutuos, unos chavales de Bangkok se nos acercan para decirnos que unos amigos suyos no han podido llegar y les sobraba una habitación. ¡Bien! Se lo explicamos al del hotel, pero el cabrón nos quiere enchufar 4 noches, así que nada. Seguimos la caminata por calles desiertas, intentando encontrar algo. A lo lejos vemos un cartel muy cutre de una pensión, vamos pa’ya. Les preguntamos les queda algo libre y ¡bingo! Les queda una. El precio, una mierda, 3000 Baths dos noches (unos 60 euros), pero estamos tan destrozados que aceptamos sin pensarlo.

Perfecto, ya tenemos sitio donde dormir, primera fase superada. Dormimos toda la tarde para estar preparados. Sobre las 7 de la tarde se va la luz. Salimos a ver que pasa y resulta que no sólo ha sido en la pensión, sinó en toda la isla. Madre mia, como nos quedemos sin full moon, con la mañanita que hemos pasado… Bueno, nos tomamos algo en el bar, a la luz de las velas, esperando que vuelva la luz. Volvió, menos mal. Venga, vamos hacia la zona fiestera a cenar. Pillamos un taxi-bus, es como un taxi, en forma furgoneta, pero va parando y cogiendo a más gente por el camino. La zona es un hervidero de guiris. Sí, porque una cosa son mochileros y otra son guiris. Las tipicas inglesas gordas, pelo rubio estropajo, con minifaldas y camisetas fosforito… ya me entendéis. En cada esquina hay un chiringuito vendiendo cubiletes (cubilitros los llamaríamos nosotros), chorradas fosforescentes, camisetas y pulseras de la fiesta, etc. Estos si que saben montar una fiesta, no veas el tinglado que organizan. Cenamos en un “italiano”, que estaba enfrente de una clinica. Eran las 9 y ya iban llegando los primeros afectados de la prefiesta. Las calles eran un circo, casi ni hablamos entre Cami y yo, estabamos flipando con los personajes de la calle. Despues de comer algo nos acercamos a la playa a ver que se cuece. No eran ni las 10 y los altavoces ya estaban tronando música trance, tecno… todo a la vez. Los malabaristas haciendo espectáculos con fuego, cubiletes de todos los colores, borrachos, vendedores de setas mágicas, policias y militares… Es un espectáculo increible. Gente de todos los lugares del mundo se concentra en una playa a darlo todo por una noche, cada luna llena del mes. En un chiringuito compramos pintura para el cuerpo, Cami quiere que le pinte de avatar. Parece que mal no lo hago, porque se tiraron haciendole fotos toda la noche. Vamos de arriba abajo, con nuestro cubito en mano, mirando el panorama. En unos andamios, hay un cartel de la Full Moon Party escrito con letras de fuego. Nos acercamos para hacer una foto y nos quedamos alucinados. La gente subía por lo andamios y se quemaban con los hierros, por lo que algunos se caían. De locos. De vez en cuando, nos sentamos un rato en la arena, nos pegamos unos bailes, miramos como lanzan las linternas de papel al cielo… En un momento se nos hicieron las 3 de la mañana. El tema se está volviendo un poco desastre, la gente va muy puesta, vomitando y durmiendo por el suelo. Decidimos que ya hemos tenido suficiente fiesta y nos piramos a dormir. Al llegar al cuarto, Cami se da cuenta de que se había sentado en un vomitado, jajaja.


Al día siguiente decidimos ir a comer a la zona post fiesta, para ver como ha quedado. Todavía queda gente tirada por el suelo, y por la playa parece que ha pasado el Apocalipsis. Teníamos que conectarnos para buscar alojamiento en Kata (Phuket), que era nuestro próximo destino. Yo estoy con una morriña de Koh Tao que no me aguanto. Quiero bucear y hecho de menos a la gente. Miramos lo que cuestan las inmersiones en Similian y vemos que salen por una pasta. Total, ya hemos visto el tiburón ballena, ¿qué hay más espectacular que eso? Después de muchas cavilaciones, convenzo a Cami para volver a Koh Tao y hacer hasta el Dive Master. Así que… aquí estamos, al menos 2 mesecitos más. Buceando, buceando y buceando. Esta isla es el paraiso. En breve os contamos que se cuece por aquí. ¡Un beso y un abrazo enorme para todos!

Videos:

http://www.youtube.com/watch?v=BfXFTQznb5M

http://www.youtube.com/watch?v=bzoRdmoy9eE

viernes, 29 de enero de 2010

De capitan Nemo por Koh Tao

Retransmitiendo desde Koh Tao, como dice Cami en sus magnificos videos. Esta semana hemos empezado el segundo curso de buceo, Advance Open Water. Ya somos unos máquinas con el buceo. En total son 5 inmersiones en las que aprendemos: Inmersión profunda (30 metros), Navegación (controlar la brújula), Fotografía, Control de flotabilidad e Inmersión nocturna. Y como no, chuparnos los ejercicios del libro, que es lo más coñazo que te puedas imaginar. El lunes hicimos 2 inmersiones, Fotografía y Control de flotabilidad. No os asustéis padres, pero tuvimos unos cuantos percances. No se si por las fotos o lo que sea, pero fueron un puto caos. Como todavía no controlamos mucho el tema de la flotabilidad, acercarte a hacer fotos era bastante peligrosos, a la que te descuidas te pegas contra el fondo, contra el arrecife (que está lleno de erizos) o peor aún, contra las anémonas (que pican que no veas). Antes de bajar a la inmersión, Cami notó que su regulador (el cacharrito que va de la botella a la boca) hacia un ruido raro, se lo comentó al profe y dijo que no pasaba nada, que se arreglaría bajo el agua, ok ningún problema. Bueno, con el estrés de las fotos, buscando peces por ahí, no nos dimos cuenta y a Cami le quedaba sólo 70 de aire, 70 es cuando avisas de que hay que pensar en empezar a subir. Avisamos, muy bien, seguimos con los peces. Con el aire a 50, es bajo en aire, debíamos empezar el ascenso. Había cola en la cuerda y el aire de Cami bajaba a marchas forzadas. De repente le veo medio azul, se había quedado sin, me agarra y sin protocolo de emergencia ni pollas, me coje mi regulador alternativo de un tirón para poder respirar. A mí tampoco me quedaba demasiado aire como para respirar los dos los 5 minutos de espera a la descompresión. Bueno, tuvimos que subir cagando leches, con un susto de cojones al barco. Esto a las 7 y media de la mañana, toma morena. Seguna inmersión, control de flotabilidad, res, haciendo chorraditas. Buceando boca abajo, pasando por debajo de las piernas y con la camarita de los huevos a cuestas. Nada, después de eso seguimos buscando peces. A esto, que casi al final, me noto que no puedo descomprimir, me dolía muchísimo la oreja. Lo intento por un par de minutos pero nada, dolor absoluto. Aviso al profe y me dice que suba un par de metros. Lo hago e intento bajar, pero ni de coña, me duele la oreja a morir. Tuvimos que volver a subir al barco cagando leches. Fueron dos inmersiones bastante accidentadas, pero tranquilos, ¡estamos bien!

Segundo día. Primera inmersión, inmersión profunda. Estamos en Chumpon Pinnacle… ¡tiburones! Bueno, aquí vamos a comprobar los efectos de la narcosis, que es un exceso de nitrógeno en el cuerpo. Esto no es peligroso, sólo coloca un poco. Increible, nada más bajar, justo debajo nuestro, un tiburón de 3 metros. Es de lo más acojonante que se puede ver, nada de miedo, es impresionante. Me intente relajar un poco de la emoción que me pegó, para no gastar el aire. En el fondo, a 30 metros hicimos un par de ejercicios de coordinación para comprobar que no ibamos colocados. Fue genial, una inmersión preciosa. La segunda inmersión se trataba de aprender a orientarnos bajo el agua con una brujula. Los que me conocen sabrán que, eso no es lo mio, ni en el agua ni en la tierra. Yo iba pegadita a Cami todo el rato. A esto que el profe, me coje y me dice que haga un triángulo sin Cami. Buuuuf… lo intento y de repente me giro, no veo a nadie, estoy perdida en la arena. Menos mal que me encontró el profe y me intentó guiar un poco, pero al final se dio por vencido y me llevó con la gente. Después de eso nos dejaban bucear libres y con la brújula debíamos volver al barco. Cami parecía superman, con la brujula en el brazo y todo concentrado. Yo me enfadé con él porque no me dejaba ni un segundo para ver peces. Pero lo importante es que conseguimos encontrar el barco, que es de lo que se trataba. En el barco hemos conocido a dos españoles, Pedro, que hacía el Advance con nosotros y Joan (bueno no sabemos si se llama Joan, pero le hemos bautizado así). Al volver al centro hemos comido los 4 juntos. Es agradable hablar un poco de castellano para variar. Después siesta, que a las 6 nos vamos a la inmersión nocturna. La hacíamos con nuestro instructor preferido, Bjorn. Yo estaba un poco nerviosa, no sabía si me iba a dar miedo la oscuridad. Nos ha enseñado como funcionaban las linternas y tal. Ningún problema, recién bajar hemos visto una barracuda enorme cazando. Por la noche todo se ve diferente, los corales sacan unos tentáculos para alimentarse del plactón. Es muy bonito, todo toma colores distintos. Yo he tenido varios problemillas, uno: mi careta estaba rota y todo el rato me entraba agua, dos: a los veinte minutos a un tio le ha rebentado el regulador y ha salido disparado hacia arriba (hay una mierda de seguridad en este sitio que es acojonante, más vale reir, porque sino aquí no bucearía ni dios), tres: me vuelve a doler la oreja un montón y el pobre Bjorn, que ya había subido para ayudar al del regulador, decide suspender la inmersión (no puede salir a la superfice tantas veces). Un drama, pero bueno… lo hemos hecho.



De noche, hemos cenado con Brian, un canadiense que hacía el Advance con nosotros. Es super gracioso, porque está super empanado. Luego nos hemos enterado de que es piloto de American Airlines. Nos hemos tomado unos gintonics mientras nos explicaba aterrizajes forzosos y muchas movidas muy interesantes. Le ha hecho un montón de gracia lo de los dos besos para saludarse, hoy le he visto en el bar y me dice, “¡Two kisses!” Muy gracioso, Cami se va la camarero para pedir dos cocacolas y dice: “Two cocks”, el camarero se empieza a partir el culo porque le acababa de pedir dos pollas, jajaja. Antes de ir a dormir nos fuimos a comer unas crepes, atención al video.

Nos hemos tomado 2 días de descanso del buceo para explorar un poquito los alrededores de Koh Tao. Por la mañana hemos alquilado una motito para ir a Sairee Beach, desde la cual, pensabamos coger una canoa para ir a la Isla de Nangyuan. Nos hemos rajado de la canoa porque llovía, y para ser sinceros, porque estaba a tomar por culo. El taxi boat nos ha llevado y recogido por 400 Bth. Esta isla es increible, está unida por bancos de arena y tiene pegado un arrecife, se llama Japanese Garden. Doscientos millones de escalones después llegamos hasta el mirador, video al canto. Luego nos relajamos en la playita de abajo y de vuelta a Koh Tao.


Y nada, perdón por la torrada de oreja, pero como aquí tardamos 1 hora en subir un video, aprovechamos y os lo contamos todo en un post. Mañana dos inmersiones de despedida y hacia Koh Phangan, a la Full Moon Party. ¡Besos a todos!

¡Noticia de último minuto! Acabamos de vivir la experiencia más sobrecogedora que os podáis imaginar. Las dos inmersiones más acojonantes del universo. Morenas, un mero de medio metro, rayas enormes, bancos de barracudas y para rematar…. Hemos visto el fantástico ¡¡TIBURÓN BALLENA!! 5 metros del animal más precioso que existe. Nos ha pasado a 50 centimetros. Ahí lo dejamos… estamos en shock.

Videos:

http://www.youtube.com/watch?v=fOVfa7MFtfk

http://www.youtube.com/watch?v=4GjGQRoTxHY

http://www.youtube.com/watch?v=NWwtwcAAzEs

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sábado, 23 de enero de 2010

Bajo el mar

Bueno… como diría nuestro amigo Jesus Calleja, ya estamos aclimatados a Koh Tao. Sentimos no actualizar lo que deberíamos, pero aquí, como os comentamos anteriormente, el internet va de culo y aparte no sabemos ni a que día de la semana estamos… Este post es un punto de inflexión en el viaje porque… ¡ya somos buceadores Open Water! Sí señores, ya hemos buceado y ha sido increible. 5 días intensos de clases, inmersiones, peces, exámenes y deberes y amiguetes nuevos. Os resumo lo que ha sido esta gran experiencia: el primer día nos hicieron ver un video insportable, en un cuarto que estaba a 10 grados bajo cero (en serio, ya sabemos que hace calor pero no hace falta poner el aire acondicionado en modo siberia) que duró como 3 horas. Menos mal que se podían poner subtítulos en español, porque Cami está estresadísimo, en la escuela de buceo no hablan castellano. Allí conocimos a Molly, nuestra compañera de buceo, es canadiense y portadora de una de las historias más asombrosas que hemos oído nunca… luego os la contamos. Perfecto, el segundo día conocimos al que ha sido nuestro instructor a lo largo del curso, se llama Bjorn, es una especie de Pau Gasol alemán, muy majo y divertido. También se nos unieron 4 chicos más, Odet y Ore de Israel y Roco y Tino de Alemania. Bien, el segundo día se trataba de una clase, con pizarra y todo, y luego a la piscina. Allí aprendimos a montar el equipo (que lo juro, pesa como doscientas mil toneladas, no puedo con mi alma), técnicas de supervivencia submarina (quitarnos y ponernos la careta bajo el agua, las señas, controlar la flotabilidad, etc.) y lo más importante: a respirar. Es más fácil de lo que parece, al principio agobian las burbujas pero luego no te das ni cuenta. Hay una norma importantísima en el buceo: nunca aguantar la respiración, porque sino te pueden explotar los pulmones, así de claro. Esto nos ha emparanoiado mucho… la sensación de que dejas de respirar por un momento, pero parece que nuestros pulmones están enteros. El tercer día fue más clase y ¡al mar! Sólo nos sumergimos 6 metros, para hacer más técnicas, no dio tiempo a explorar nada. Después de tanta clase y prácticas, por fin nos llevaron a bucear en serio. El tercer día hicimos dos inmersiones a 12 metros. Es lo mejor, estuvimos en arrecifes, viendo peces de colores, mantas raya, morenas y gusanos que parecen cagarros submarinos… ningún tiburón de momento. El momento saltar del barco es lo peor para mí, he tenido suerte de no caerme pero estamos al borde del ostión a cada segundo. Salir del agua es durísimo, el equipo pesa muchísimo después de haber estado sin gravedad y encima como estás mojado vas resbalando por el barco. Hicimos el examen este día para quitárnoslo de encima. El último día hacíamos la inmersión seria, 18 metros, en bajada libre (sin cuerda), Bjorn estaba guasón y nos hizo saltar del barco a lo James Bond (dando una voltereta), yo no lo hice pero Cami sí, está hecho todo un agente secreto. Luego, ya bajo el agua nos quitábamos la careta y nos poníamos gafas de sol, sin patos hacíamos de Matrix… muy divertido. En resumen, ya tenemos el carnet y hemos descubierto lo que, estoy segura, será una de nuestras grandes pasiones. Estamos super impacientes en empezar la semana que viene el Advanced, que es el segundo nivel, podremos bucear a 30 metros y especializarnos en lo que más nos interese (yo fotografía, of course).


Después del esfuerzo nos merecíamos un poco de fiesta. Por la noche quedamos todos en el bar barbacoa de delante del centro de buceo para celebrar nuestro título. Allí nos conocimos todos un poco mejor. Con Molly ya habíamos cenado la noche anterior, es genial esta tía, con 22 años se va ella sola 4 meses de mochilera. Es una hippy, ha estudiado desarrollo internacional, ha estado de ayudas humanitarias en Perú y trabajado en Oxfam en Irlanda, y como no, es vegetariana. Ore y Odet, los israelís se iban al día siguiente, pero han estado 3 meses. En Israel es obligatoria la mili, 3 años y se han pegado un viaje genial para celebrar que han acabado. Ellos han empezado en Nepal y Tibet, bajando por Vietnam, Camboya, Laos hasta Tailandia. Luego están los alemanes, Tino y Roco, que no hablan mucho inglés, a ellos les queda mucho viaje por delante. Entre cervezas y cubitos (cubitos llenos de cubatas, fatales…), nos enteramos de que Bjorn, en Alemania es economista, trabaja para una de las empresas de logística más importantes del país, asesorando inversiones y tal. Aunque al tío lo que de verdad le gusta es bucear, lleva en Koh Tao desde abril. Después de un rato fuimos a otro bar, allí habían amigos de Tino y Roco, alemanes también, pero estos de estilo rastafaris. Uno de ellos nos contó que… muy fuerte… hace dos noches, habían ido de fiesta por ahí y habían pillado una bolsita de marihuana. Resulta que cuando se iban con las motos se encuentran el control padre, 20 policías y militares con escopetas. Los registran a todos, Ore estaba acojonado porque había sacado como 15 mil baths en el cajero y ya pensó que se los iban a quedar, y al registrar a este tío, le encuentran la bolsa. Lo esposan a 2 tíos y se lo llevan a la cárcel. Lo meten en un cuarto sin camas ni sillas, con bichos y meado por todo. Los otros tíos lloraban, les decían a los policías que tenían dinero, que pagaban lo que hiciera falta, pero para presionar los policías decían que no querían dinero, que mañana se los llevaban a Koh Pangan y luego a la prisión de Ko Samui. El rastas flipaba. Todos los amigos llamando a embajadas, intentando conseguir su pasaporte, que lo había dejado en el alquiler de motos… un desastre. Al final por 15 mil baths lo dejaron irse, según los polis porque conocen a los de su resort y para hacerles un favor, el rastas todo el rato decía que no tenía pasta. A los otros dos les sacaron 50 mil y 70 mil baths. Para que veas, justo en el bar donde estábamos tomando algo, los mismos camareros vendían los porros ya liados por 100 baths.


Ya con una borrachera importante, Molly va y nos dice: a mí me secuestraron 2 semanas los Hare Krishnas en Perú. ¿Cómo tas quedao? Nosotros muertos. Resulta que se fue con una amiga a Perú a lo de las ayudas, y les ofrecieron colaborar en una granja orgánica. Cuando se quieren dar cuenta, el autocar se para en medio del desierto, les hacen bajar rodando una duna y se encuentran una comunidad de Hare Krishna. Allí las cogen y las integran en el grupo. Molly por curiosidad se va adaptando, la otra se escapó por la noche, de puro acojone (tuvo el detalle de dejarle una nota a Molly, diciendo que se volvía a Canadá). No es que no la dejaran irse, pero le comían el coco y la vigilaban todo el rato. Se tenía que despertar a las 3 de la mañana y rezar 4 horas a Krishna, para comer, sólo tres cucharadas de arroz al día. Al final estaba rayadísima y un Hare de estos la ayudó a escapar a Lima, haciendo autostop en el desierto.

Lo bueno de este viaje, aparte de estar viendo cosas increíbles, son las historias que te llevas, la gente que conoces y los momentos… está siendo genial. Aún así, ¡¡os echamos de menos!!

Videos:

http://www.youtube.com/watch?v=LlBpW1oXzAc

http://www.youtube.com/watch?v=YuZIPFC9bIM

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domingo, 17 de enero de 2010

De perroflautas por Koh Tao

Bien, antes de nada, decir que el internet en Koh Tao es… una mierda total, así que perdón si no podemos actualizar muy a menudo. Llevamos cinco días en la isla, por lo que haremos un resumen de las cosas más significativas para nosotros, que igual a vosotros os parecen chorradas, pero da igual… Recordáis que acabamos el post pasado con que nos ibamos en bus y tal, y os hablabamos de Mr. Chang, aaay Mr. Chang… Este tio es el tipico guiri inglés, joven, va sólo, hasta ahí todo bien. Lo conocimos en la agencia donde nos recogía el bus hacia Koh Tao. Al principio muy bueno rollo, muy majete y abierto, pero… notamos algo extraño, llevaba una bolsa con unas 8 cervezas Chang, de ahí su nombre. En la estación se hizo amigo de un australiano, ¡qué alegría, ya ha conocido a alguien… y es el alma de la fiesta! Se sube en el bus con nosotros y va abriendo cervezas… psssssssssh se oia con cada lata que abría. Cami y yo ya nos empezamos a mirar. A las 3 de la mañana el bus hizo un alto en una zona de descanso y bajamos a comer algo. Lo veíamos todo contento, con sus amiguetes partiéndose el culo, y de nuevo, con otra bolsa llena de cervezas Chang. Madre mía… Subimos al bus de nuevo y el pssssssssh se oía cada 10 minutos… ¡Buenoooooo! Aquí ya la empezaba a liar porque según iba acabando las cervezas las dejaba en el suelo y con cada frenada del bus, se iban a tomar por culo. Llegamos al puerto a las 6 de la mañana, el barco salía a las 7. Venga Changs… Al subir al barco le perdemos la pista, principalmente porque nos dormimos al minuto. De repente, llegando a Koh Tao, el barco para en una mini isla a dejar a un par de personas y cúal es nuestra sorpresa cuando vemos a Mr. Chang, todo mojado, con los ojos vidrio y escoltado por el personal del barco. ¡De la mierda que llevaba se había caído al agua! Jajaja, que fuerte, sus amiguetes se miraban entre ellos en plan, madre, nos hemos ido a hacer amigos de un alcoholico… Muy bueno, daríamos lo que fuera por tener una tele y ver que hace este tío.

En Koh Tao, los primeros dos días hemos estado en un bungalow en la zona de Sairee Beach, por 600 Bth teníamos una cabaña en la playa, a medio segundo del agua. Por la noche montaban unos saraos muy guapos, con musica chill out, barbacoa, etc. Aquí no nos ha quedado más remedio que empezar a usar el chorrito de agua… no había papel de vater, menos mal que todavía tenía toallitas bebé. La isla es mala de explorar, aún con moto, sólo hay una carretera y es muy escarpada, hay unos boquetes que parece que ha habido un terremoto. Pero bueno, gracias a la moto encontramos el resort de buceo que buscábamos, el Budda View. Nos ha explicado todo un tío muy simpático llamado Bas, es holandés, y nos ha conseguido alojamiento en el resort de al lado, el Tropicana, por 400 Bth cada día. Decidimos empezarlo el lunes, pero ya nos dá los libros para que empecemos a estudiar, Cami está acojonado, cada quince minutos… “Maaaar, yo no se esto en inglés… Maaaar”, bueno, los que lo conocéis sabéis lo pesado que puede llegar a ser.

Nuestros días por la isla han sido, dormir, playa, comer y dormir. Yo he tenido una pequeña crisis alimenticia, sueño con aceite de oliva, imaginaos… Pero vamos tirando, Cami lleva 3 días comiendo y cenando macarrones, le han gustado, ¿para qué cambiar?, también lleva puesto el mismo bañador, la misma camiseta y los mismos calzoncillos desde que llegamos, asi que... Una curiosidad de la playa cerca de nuestro resort: resulta que vamos un día después de comer y nos encontramos una playita preciosa, poca gente, agua no asquerosa, etc. A la mañana siguiente vamos la mar de contentos a tomar el sol y… ¡no hay playa! ¡Esta playa sólo existe de 4 a 6 (que es cuando se pone el sol)!

En resumen, Koh Tao nos ha decepcionado un poco, después de ver Krabi… espero con ansias el curso de buceo Open Water para ponernos la pilas de nuevo. Os echamos de menos familia, quiero unas lentejas… y un café normal…


jueves, 14 de enero de 2010

De vuelta a Bangkok

Esta mañana salíamos de Krabi hacia Phuket para coger un avión a Bangkok. Después de haber estado toda la noche oyendo un cerdo, o yo que se que coño era… nos despiertan Camilo y Linita con cara de “la hemos cagado”. Resulta que el check out del hotel es a partir de las 10h, pero nuestra hora de partida era a las 7h. Acojonaos, empezamos a buscar a gente para que nos dejen irnos (tenían el pasaporte de Camilo padre), parabamos a todos los ojos rasgados que encontrabamos. Al final, ya con las esperanzas bajo 0, empiezan a llegar… con calma… mucha calma. Deprisa y corriendo pagamos y nos vamos pitando para el barco. Lo conseguimos. Llegamos a Bangkok a las 15h más o menos. Cogimos un taxi oficial que nos costó 450 Bth y nos dejó en Kao San. Allí habíamos reservado habitaciones en un encantador hotel, Cozy Guesthouse, estamos acostumbrados a un nivel… que bueno, mientras haya cama y vater, ¿para qué más? Por la tarde ibamos a que, por fin, Camilo padre lo gozara un poco en el Pantip Plaza, que es un centro comercial de 4 plantas dedicado a la informática y cacharritos varios. Llegamos a la conclusión que se podrían haber ahorrado 3 plantas, porque por todo había lo mismo. En temas tecnológicos Tailandia está bastante más atrasada que España, imaginate que no sabían lo que era un libro electrónico, que fuerrrrte, justamente lo único que quería Camilo. Como era el cumple de Cami, ¡Felicidades amor!, él elegía la cena, sushi. Fuimos a un japonés de Kao San en el que ya habíamos estado, ¡ojo al cenicero de la foto! El sushi… un asco, el arroz caliente, Camilo padre que casi pota, Linita volvió a pedir un “fucked”… no aprendemos. Después paseando hacia el hotel, Camilo padre se volvió loco comprando navajas. Se compró dos cuchillos para sus paseos por la montaña, ahora podrá serrar árboles y matar a quién se le ponga por delante. Nos vamos a dormir que mañana tenemos sesión de compras compulsivas.



Desayunamos y vamos a la sastrería que hay pegada al hotel. La intención es comprar dos abrigos, uno para Camilo padre y otro para Alberto (las medidas del de Alberto las cogían con Cami, pero cuando les explicábamos que en verdad eran 10cm más de altura y mínimo 20cm más de brazos... el sastre flipaba, se debía imaginar a un hombre-árbol). Regateo agotador y bueno, quedan encargados, veremos si el cachemir es cachemir o qué. Nos dirigimos hacia Siam, lugar en el que se encuentran los centros comerciales. Entramos en uno, no me acuerdo el nombre, pero al ver que no valía todo de 2 a 4 euros nos fuimos pitando, madre mía… yo no sé que va a pasar cuando volvamos a España. Vamos pa´ el MBK, que es más nuestro estilo. Camilo padre empieza fuerte comprandose una mochila que, lo juro, cabemos 2 personas dentro… por el módico precio de 25 euros… ¿cuánto aguantará la mochila?, calidad-precio… ya veremos. Yo le compré a mi peque hermano un par de cositas guapas y para nosotros unos cuantos trastitos más. Ah, se me olvidaba, cayó otro cuchillo… ya tiene trés, veremos que pasa en el aeropuerto, igual lo detienen… atención al video, no tiene desperdicio. Agotados volvemos hacia el hotel que a las 7h los Camilos se tenían que probar sus abrigos a medida. Llegábamos tarde y Cami enredaba regateando con los taxistas 25 céntimos de euro… ¡cómo estamos! Probadita de abrigos, parece que están bien, los hacen en 24h, a ver… Vamos a hacer la cenita de despedida a Kao San, como no. Vamos a nuestro bareto con música en directo, genial, ved el video. Camilo padre super animado… Linita, pobreta super triste, y Cami, para variar, cagándose. Después de cenar vamos a un bareto que tocaba musica heavy en directo, Cami atasca el vater. Camilo padre más animado todavía, pedimos cócteles a piñón… ¡video! Al irnos hacia el hotel encontramos uno de los famosos carritos con bichos. En todo el viaje no habíamos visto casi ningún español, de repente, alrededor del carro nos empiezan a hablar todos en castellano. ¿Será el efecto bicho que nos atrae? Todos, “Venga pruebalo que están buenos…” Sí, sí pero nadie los comía. Al final Cami, con dos cojones… bueno mejor véis el video.

A la mañana siguente… Cami cagó ¡bichos, sapos y culebras! Pobrecito mío. Pero reto superado, que es lo que importa. A todo esto, Linita le iba diciendo a Camilo padre, “¿me enseñas la reserva del vuelo para ver a qué hora sale?, respuesta “Que sale a las cinco coño, no te preocupes”. Un par de mini compras más tarde, Linita por casualidad coje el papel de la reserva y atención… ¡el vuelo salía en una hora! Tiempo de llegada al aeropuerto en taxi: 1 hora. Con prisas y a lo loco nos despedimos, no dio tiempo ni a lloros ni a nada, se suben al taxi del tio de la recepcionista del hotel y van a probar suerte. No la hubo, perdieron el vuelo y se anularon los dos siguientes, a dormir en el hotel del aeropouerto. Adiós Camilo y Linita, os echaremos de menos, nos lo hemos pasado genial.



Cami y yo estamos solos. Teníamos reservado un bus y barco para ir a Koh Tao que salía a las 8h de la tarde. Hacemos tiempo por Kao San. Fuimos a una peluquería a que Cami se rapara y yo aproveché para hacerme la manicura, precio: 200Bth todo (4 euros). Comimos y estuvimos por internet un rato. Cervecita… mala cervecita, me dio migraña y casi poto. Como faltaban un par de horitas para irnos, decidimos hacernos un masajito. Cami se hizo uno de espalda y cabeza y yo uno de pies, que al final te daban por todo… pero bueno. Mi primer masaje, yo ya les avisé que no me hicieran daño, así que lo pude aguantar y puedo decir que me gustó bastante. A las 8h estabamos delante de la agencia para que nos recogiera el bus. Allí conocimos a Mr. Chang… bueno, Mr. Chang tiene historia. No se llama así, pero le hemos puesto este nombre, ya sabréis porqué en nuestras aventuras hacia Koh Tao. Ahora nos quedan por delante 10h de bus y 3 de barco. ¡Nos vemos!



Videos:

http://www.youtube.com/watch?v=UzmPk8VgnxU

http://www.youtube.com/watch?v=SvM21lV80oU

http://www.youtube.com/watch?v=h0q2uAQd5O0

http://www.youtube.com/watch?v=N4c_0K3tw0c

martes, 12 de enero de 2010

Lost

Sí señores, Lost, osea Perdidos, esa fantástica serie de personas tiradas en una isla paradisiaca… eso ha sido Krabi (sin osos polares, monstruos misteriosos y viajes en el tiempo, por supuesto). Bueno, empiezo desde el principio: en Phuket contratamos el barco rápido hacia Krabi por 650 Bth cada uno. A las 7 de la mañana lo cogíamos, era el típico barco que se hunde, lleno de mochileros tumbados por encima de la cubierta. Nada, en 1 hora media ya divisabamos la isla, con los peñascos que parecen columnas de piedra sobre el mar y todo el verde que te puedas imaginar. Cojimos el hotel en la zona de Railay, que es la más tranquila de todas, ya habíamos tenido suficiente marcha en Phuket. Según la guía de Lonely Planet, la playa de Railay es la más bonita de toda Tailandia. Al acercarnos a la costa nos recoje una patera para dejarnos en la playa, ¡atención al video!. Bueno, nos deja en la orilla, para bajar nos teníamos que meter en el agua, ya nos ves con las mochilas y los zapatos en la mano. Camilo padre por casi se escoña saltando al agua desde la punta (la zona mas alta de la barca), en su linea. Madre mía, nos habían dejado en una playa, ponte a buscar el hotel. En esta zona hay una calle, sólo una, se llama Walking Street, lo demás son todo senderos. Preguntamos a un tirado de por ahí a ver donde está el Diamonds Cave Hotel, nos dice sigue este camino y lo encontrarás. Vamos pa´allá, este camino es de tierra, en medio de la jungla (en cualquier momento esperas ver un helicóptero estilo guerra de Vietnam), con monetes en los árboles, etc. No hay coches, muy fuerte. Lo conseguimos, dejamos los trastos y nos vamos directos a la piscina, que llevabamos una sudada de la caminata por la selva que no veas. Los únicos restaurantes que hay son los de los pocos hoteles que hay por la zona. Cami y yo descansamos toda la tarde mientras Linita y Camilo exploraban un poco. De noche fuimos a la playa a cenar y luego tomar algo tirados en la arena. Nos pedimos unos Coco Locos por los que nos clavaron 1000Bth, que resultaron dar unas buenas Cacas Locas. Era tan increible, con velas por la arena y tantas estrellas… pfff demasiado. Luego a mi se me cortó el rollo con las cucarachitas que cruzaban las esterillas, es lo malo de la naturaleza, los putos bichos. No veas para volver al hotel por los caminitos, sin luz, bichos jungláticos haciendo ruidos… un acojone estilo Blair Witch Proyect importante.


A la mañana siguiente debìamos hacer la excursión para hacer snorkel por Phi Phi, pero esta isla es tan genial que pasamos, desayunamos y nos fuimos a nadar un ratito. No sé de que está hecha la arena de aquí, pero no quema con el sol, es super suave. La playa está dividida en dos partes unidas por una mini montañita. Para cruzar tienes que escalar, sí escalar, nada de un par de piedras y tal, hay que hacer de cabra. Por el camino nos encontrabamos con escaladores profesionales, con sus arneses y sus cuerdas colgados de las paredes. Esta isla es el destino Top Ten de los escaladores, está lleno, y además ofrecen cursos a muy buen precio. Esta parte es mucho más tranquila, si cabe, que la otra, y hay unas paredes impresionantes. Comimos mirando como subían. Luego pillamos unas tumbonas y a hechar la siesta. Una chica nos trajo una invitación a una fiesta escrita en una hoja, super hippie. Aquí la gente es muy de buen rollo, menos el servicio culinario, se hacen un lío y tardan un huevo, Camilo padre se ha estresado muchísimo con esto. Cuando recogíamos para irnos a nuestra playa, antes del atardecer, que sinó no se ve y te matas, un tio nos ofreció un poco de cachimba, esta isla huele a marihuana, pero pasamos ya que teníamos que hacer la escaladita y fumados no puede ser bueno nunca. En nuestra zona nos sentamos delante del mar y vimos la puesta de sol, alucinad con el video. Despues nos fuimos directos hacia el hotel, con la aventura de la noche anterior tuvimos bastante. Allí cenamos unos calamares exquisitos (siempre pedir sin picar, que les gusta más la guindilla que a un tonto un lápiz). Había un ambiente estilo años 60 pero reggea. Muy psicodelico todo, pulseritas, rastafaris… todo auténtico. Y bueno, nos hubiera encantado estar más días, porque de verdad que es un paraiso, pero a la mañana siguiente nos vamos a las siete hacia el aeropuerto de Phuket, rumbo a Bangkok. Actualizaremos más a menudo, ¡lo prometemos!

lunes, 11 de enero de 2010

Con chanclas, calcetines y a lo loco

Hola a todos. Hemos estado 3 días en Phuket town. Al bajar del avión y salir para buscar a nuestro conductor de minivan, que harta estoy de los minivan… nos encontramos con doscientos hombres y mujeres conductores, cada uno con un cartelito. Hemos tardado casi 20 minutos en encontrar el nuesto. Nos ha llevado a Patong, una horita de camino, más o menos. Bien… como decir… Patong es a Phuket lo que Magalluf a Mallorca, pero con motos por todo, mosquitos despiadados y pilinguis varias. Nos lo hemos tomado como un descansito del caos de Bangkok. Tenemos un hotel la mar de guapo, cerquita de la playa y de la marcha. Aquí se nota bastante la diferencia de precios, pero… por otra parte, la comida está más adaptada al paladar occidental. En el hotel nos querían meter el palo de 24h de Internet por 900 Bth, cuando en Bangkok pagábamos 90 Bth. Ni de coña, menos mal que justo al lado del hotel hay un bar con Wifi gratis. Nos hemos tirado muchas horas allí, hemos sido los clientes del mes. La primera noche, tiramos la casa por la ventana y nos fuimos de mariscada. El restaurante se llamaba Savoey y estaba recomendado en la guia del Lonely Planet. Había unas langostas del tamaño de un caballo, verdes, muy raras. El kilo de langosta estaba a 200 Bth. Pedimos 2 langostas, un par de gambas y un calamar (el mejor que he comido en toda mi vida). Madre mia, nos pusimos como el kiko. La bromita nos salió por unos 100€, pero ¡bien gastaos!


Al día siguiente hicimos el intento de ir a la playa. En Patong la peña de los chiringuitos es muy pesada, todo el rato te cojen, te dicen que mires, que si taxi… de noche te ofrecen marihuana… un agobio de personas. Cada tanto van pasando unas furgonetas con un ring de muai thai (boxeadores tailandeses) encima, anunciando los combates y con una musica desgarradora de oidos. Los guiris, como hemos podido observar, son guiris en todas partes, van con sus chanclas y calcetines, camisetas sin mangas mostrando hombros al rojo vivo, etc. Bien… en la playa nos tumbamos 10 minutos, nos bañamos y salimos cagando leches. Teniendo playas como tenemos en Mallorca, como que pasando, así que directos a la piscina del hotel. Siesta y al bar de al lado, que ya nos conocen. De noche nos decidimos a ir al Bangla Road. Es una especie de… no se, barrio rojo turístico. Nos ofrecían ping pong shows, había barras con chicas bailando, miles de tios en busca de… you know… Encontramos un restaurante italiano en un callejón, la camarera era una tailandesa monísima de la muerte, con unos taconazos y una minifalda que por poco que se agachaba se le veía todo el culo. El restaurante lleno de tíos gozando, normal. Mejor descansamos que a la mañana siguiente hacemos la excursión en canoa por las islitas de Phuket.

Más minivan, una hora y media, el cielo… negro como el carbón. Nos lleva al puerto desde el que sale el barquito. Nada más arranca y empieza a navegar cae el chaparron del siglo. Parecía el diluvio universal y nosotros el Arca de Noé. Al mal tiempo buena cara, nos ponían música tecno de los pitufos maquineros. Ya nos pensabamos que iban a dar la vuelta, ¡pero no! Se acerca un cayuco que nos deja en la isla James Bond. La llaman así por una roca, ¿el porqué?, Dios sabe. En serio, no os imaginais lo que llovía. Era como una ducha, con la balsa aquella haciendo trompos por el agua… que desastre. Bajamos, miramos, nos refugiamos… Al volver cogieron rumbo a las islas con cuevas subterraneas. Perdón por la información tan poco precisa, pero realmente, ¿los nombres técnicos dan igual no? Llueve menos y se atreven con las canoas. Cami y yo nos subimos a una con nuestro mágnifico guía Saan, edad: 14 años. ¡No pasa nada! Cuando entras a las lagunas de las islas primero pasas por unas cuevas, te tienes que tumbar en la canoa si no te quieres abrir la cabeza con las rocas. Increible, es una pasada, Saan nos comenta que en estas lagunas grabaron escenas de la peli King Kong. Hay cachos en los que te puedes bajar de la canoa y haces pie. Nos la dejan conducir un rato, Cami muy bien, yo haciendo circulos… ¡que descordinación de remos! Le dimos 100 Bth de propina a Saan, era monísimo, se bajó de la canoa para coger unas hojas alargadas y con ellas nos hizo una flor. La experiencia ha sido genial, si venís por aquí esta excursión no os la podéis perder.


En resumen, Phuket mola para hacer excursiones, la ciudad está muy saturada de gente, sobre todo Patong, dicen que Kata es mucho más tranquilo. Nos da igual, porque mañana a las 7 de la mañana nos recogen para ir rumbo a… ¡Krabi!

Videos:

http://www.youtube.com/watch?v=Bmpt7TW7kp4

http://www.youtube.com/watch?v=a-6lLNA38cg

http://www.youtube.com/watch?v=a-6lLNA38cg

http://www.youtube.com/watch?v=EBjOJA7WFtQ